Elecciones, Gobierno, Chile

Aún queda en veremos la tensión que se presentó por la suspensión del Referendum Revocatorio. Es un tema del que nadie habla. Todo está callado, mientras el pueblo tiene que calarse unos burros e ineptos en el gobierno porque quieren ser vitalicios y los ciegos que todavía le siguen dicen Amen, gracias. Y es que la incertidumbre de pasar 2 años soportando esta vida que llevamos, nos inspira un temor que, aunque está palpable, nadie se atreve a decir nada.

Nos dedicamos a estudiar, trabajar, las labores del hogar, entre los trabajos que llenan el día a día de cada quien, no nos interesamos en otra cosa que no sea eso y nos lleva a pensar que estamos resignados a pasar todo lo que está pasando sin contemplaciones y que además somos los culpables de eso. Yes que callamos tantas injusticias que no nos atrevemos a decir nada, por temor que nos pase a nosotros. Nos hemos convertido en una sociedad de miedo y silencio.

Ya nada se dice de elecciones. Todo está parado y la oposición no dice ni habla nada. Tal parece que se han convertido en un grupo pagado por el mismo gobierno para revolucionar al pueblo y luego calmarlos, es un juego que no terminará nunca si el pueblo no dice nada; si el pueblo sigue callado, es de esperar que no pase nada bueno y triunfe la sociedad del dinero; pero no debemos desfallecer. Aún corre sangre guerrera y luchadora en las venas de los venezolanos que está dormida todavía, pero que al despertarse, hará que el pueblo se levante y exija un cambio.

Se quiere elecciones, pero nadie hace nada por exigirlas. Parece que no quieren salir de este gobierno corrupto y pirata que gobierna de forma intransigente, sin dar oportunidad de que el pueblo se pronuncie, quienes son los verdaderos protagonistas de todo esto que nos aqueja todos los días. Hace 2 días, le quitaron la camioneta a punta de pistola a un señor, entrando a su casa y nadie pudo hacer nada. Entonces, ¿cuándo será que podamos ser libres de verdad? Toca esperar las próximas elecciones y ver qué sucede.

Y mientras esto ocurre, toca aguantar lo que nos venga. Sea chaparrón o aguacero. Sea chicha o sea limonada. Aguantar. Ya que nadie hace nada. Lo que se esperaba con unas elecciones que no vendrán era mejorar la situación con un cambio, que tampoco vendrá. Lo que conlleva en pronunciarnos como es de esperarse, luchar o seguir callados y dejar que el tiempo diga lo que va a pasar con esta situación y con cada persona que se encuentra bajo el dominio absoluto de esta tiranía.

La conclusión? Seguir con nuestras vidas y no esperar un milagro que nos lleve a la liberta, ya que los milagros no existen  a no ser que cada persona haga que se realicen y se puede comenzar un mundo nuevo y conseguir un país nuevo. En tonces, lo que queda, es esperar que esto suceda.